Tu cuerpo es tu templo. Y el gimnasio es el patio de la vida. Las leyes básicas del vivir están presentes entre esas cuatro paredes, existen en el campo de fútbol, la cancha de baloncesto o la pista de tenis con toda su crudeza y simplitud, carentes de adornos o embellezedores confusos.
Para crecer debes empezar por tu interior. Irónicamente (estoy abusando el uso de esta palabra, voy a buscar un sinónimo ya) el proceso puede acelerarse si se empieza por el exterior, por el cuerpo, el físico. Es un concepto sencillo, estoy seguro de que no te va extrañar lo que voy a decir, así que sigue leyendo.
Sacrificio, constancia, perseverancia. ¿Te suenan estas palabras? Son los conceptos pilar de todos los deportes, conceptos, a su vez, extremadamente simples. Entraremos en detalles acerca de la increible simplitud de cosas aparentemente complicadas más adelante, ahora vamos a centrarnos en las bases. El hombre nace siendo una tabula rasa. No es del todo cierto pero sí lo suficiente como para valer de punto de partida a lo que voy a explicar. A lo largo de su estancia en esta tierra desempeña actividades con mayor o menor intensidad, a veces de manera fortuita otrás con premeditación, lo importante es subrayar que el hombre no puede evitar interactuar con su entorno. Ahora bien, que es lo que diferencia a una persona media, un Pablo Peréz, un 5 'pelao' de un ´hombre-icóno, un heroe, un Alejandro Magno, un Masutasu Oyama? El sacrificio, la constancia y el motor que lo pone todo en marcha, el descaro.
En China se dice que no basta haber nacido en el año del dragón para ser dragón, hace falta creerse dragón. Para ser el mejor no hace falta ser el mejor, hace falta ser muy bueno. Hace falta ser lo suficientemente bueno como para convencer a los demás de que eres el mejor.
Bruce Lee pesaba apenas 60 kilos, tenía talento, era rápido y agil pero no era, ni mucho menos, el mejor artista marcial de su tiempo ni tampoco, obviamente, de todos los tiempos. Era un hombre que tuvo el descaro de venderse a sí mismo como un semi dios, se comportaba y vivía como tal, incluso tuvo una muerte heróica (lo que los griegos llamarían el final necesario del heróe trágico) lo que le consolidó como una leyenda, algo más que un simple hombre; un símbolo. Bruce Lee va a ser y ya es inmortal.
Vivir es, para mi y para muchos entre los que espero te encuentres tú poruqe si no no tiene sentido que sigas leyendo, conseguir lo máximo que puedas con lo que tienes. Me refiero ante todo a nivel personal, independientemente de la fama y el dinero, aunque no los excluyo para nada, de hecho son la culminación (¿seudo?) lógica de una vida de alto rendimiento. Hemos recibido como regalo de alguien un tiempo limitado para exprimir nuestras posibilidades, para cumplir todos los objetivos y sueños que tengamos, sin importar el contenido o la naturaleza de los mismos. Si en 80 años no has logrado lo que buscabas no lo habrías conseguido en 800 por lo que tu historia permanecerá bajo tierra durante toda la eternidad, al igual que tú.
Si insistes testaruda, descaradamente en ser alguien, si no aceptas que la tierra sobre tu ataud séa el último sonido que oigas antes de pasar al olvido y quieres que tu nombre resuene en las cabezas y los corazones de las futuras generaciones, aunque sólo séa dentro de un circulo reducido de personas- amigos, familiares y conocidos- lee el próximo capítulo.
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1 comentario:
actualiza ya. estar en serbia no es una excusa. saludos a marja.
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